Estados Unidos e Israel lanzaron un masivo ataque contra Irán denominado Furia Épica, centrado en Teherán y otras ciudades, causando decenas de víctimas fatales según autoridades iraníes. La operación mató a un alto jefe militar del régimen de Teherán.
Irán respondió inmediatamente con un contraataque de misiles contra bases estadounidenses en Abu Dhabi, Qatar y Bahréin. El líder supremo Ali Khamenei, de 86 años, no fue alcanzado aunque era objetivo principal.
Donald Trump confirmó las operaciones para destruir la industria misilística iraní, describiéndolas como quirúrgicas contra autoridades y no contra civiles, y llamó al pueblo iraní a tomar el control de la nación.
La tensión crece en Medio Oriente tras la incursión militar inicial de Estados Unidos, con reportes de ataques a líderes como el Ayatolá.