Andrea del Boca ingresó a Gran Hermano emocionada, presentó a su hija y perro como sus grandes amores, y lloró recordando a su padre fallecido, Nicolás del Boca, mientras los jóvenes participantes apenas la reconocían por su trayectoria.
El panel resaltó su perfil dramático y polémico, con menciones a posibles ships románticos con Eduardo, quien prefiere mujeres mayores, y anécdotas familiares como el odio de su hija Ana por el nombre Chiara que le puso su abuelo.
Ana del Boca reveló en charla privada que su madre necesita esta participación como revancha para blanquear su imagen tras escándalos políticos con De Vido y Cristina Fernández de Kirchner, donde está sobreseída en primera instancia pero sin sentencia firme.
Los conductores especularon sobre un posible abandono si algo le pasa a su perro y destacaron el guión que Andrea parece tener armado para su rol en la casa.