Israel y Estados Unidos lanzaron ataques coordinados contra la infraestructura militar iraní para frenar la amenaza que representa el régimen de Irán, confirmó el portavoz militar israelí, general de brigada Efi Defrin. La operación, denominada Furia Épica por el Pentágono y Rugido del León por Israel, busca destruir capacidades militares y el programa nuclear iraní, del cual hay poca información debido a la falta de inspecciones de la Agencia Internacional de Energía Atómica.
Irán respondió con misiles y drones contra Israel, activando sirenas antiaéreas en Jerusalén, Tel Aviv y el norte del país, junto con la Cúpula de Hierro. También atacó bases aliadas de Estados Unidos en Qatar, Emiratos Árabes Unidos y otros países. El presidente Donald Trump y el primer ministro Benjamín Netanyahu justificaron los ataques como necesarios para eliminar la amenaza existencial y permitir que el pueblo iraní se libere del régimen.
Gobierno italiano expresó preocupación por sus ciudadanos en Irán: el ministro de Asuntos Exteriores activó la unidad de crisis y recomendó evacuar, mientras el ministro de Defensa Guido Crosetto aclaró que no hay involucramiento militar. Irán denunció 24 muertos, incluyendo niñas en un ataque a una escuela primaria en la provincia de Ormuzgan, según el vicegobernador Ahmad Nafisi.
La confrontación amenaza soluciones diplomáticas fallidas sobre el uranio iraní y misiles. Hay alertas en Teherán, Doha y Abu Dhabi, con llamados iraníes a evacuar la capital. Explosiones se reportan en Gaza y otros sitios, escalando el conflicto regional en un panorama sombrío.
Sin internet en Irán, la información es limitada, pero Washington anunció operaciones militares mayores para continuar la ofensiva.