Delincuentes estafaron a 41 feriantes del estacionamiento de la feria Ocean en La Salada por cerca de 40 millones de pesos (unos 30 mil dólares), haciéndose pasar por representantes de la Justicia tras la detención de Jorge Castillo, el rey de La Salada.
Los estafadores exigieron pagos para 'ordenar' la feria según supuestas órdenes judiciales de la fiscal Cecilia Incardona y un juez federal, presentando documentos falsos. Los feriantes pagaron sumas diarias de entre 500 mil y 1,5 millones de pesos por puesto en un contexto de caos e informalidad.
La presidenta del sindicato de feriantes denunció la maniobra, lo que desató amenazas de los estafadores que habían desaparecido con el dinero. Los damnificados juntaron la suma entre todos para 'quedarse' con sus puestos.
La Justicia investiga el golpe tras la intervención oficial en la feria, destacando la vulnerabilidad en un mercado manejado con tanta informalidad.