El analista Muki Tenem evaluó que Hezbollah duda en intervenir por temor al rechazo libanés, aunque posibles células podrían atacar objetivos estadounidenses más que israelíes, recordando atentados como la AMIA en Argentina donde aún se investiga al régimen iraní. Tenem minimizó riesgos de ataques masivos, argumentando que no alterarían el curso de la guerra y distraerían recursos iraníes.
Irán enfrenta crisis interna con represión brutal, inflación superior al 40%, cortes de internet y falta de agua, pero el pueblo reacciona con miedo ante matanzas como las de principios de año. Trump apuesta por eliminar el régimen aprovechando el Ramadán, aunque ayuda prometida llegó tarde en protestas previas y genera desgaste.
El programa difundió las primeras imágenes y sonidos de bombardeos iniciados hace seis horas. Se sumó Alejandro Gabriel Casaglia, especialista en terrorismo, quien describió los ataques como continuación lógica de la "guerra de los 12 días" por intransigencia de Ali Khamenei y la Guardia Revolucionaria, con apoyo tácito de países árabes sunitas hartos de amenazas shiitas.
Casaglia destacó bombardeos en bases estadounidenses en Bahréin, Emiratos Árabes y posible territorio saudí, facilitando colaboración árabe-israelí-estadounidense para exterminar el "régimen macabro". Reacciones de Pedro Sánchez y Gustavo Petro son irrelevantes, al igual que la Unión Europea, incapaz de influir en Trump, quien prioriza mensaje a China sobre Taiwán.
Preocupa agotamiento de municiones estadounidenses, clave para la Cúpula de Hierro y defensa regional, mientras Irán podría bombardear pozos petroleros iraquíes o kuwaitíes para elevar precios, aunque Arabia Saudita podría estabilizar el mercado.