Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque conjunto contra objetivos iraníes, incluyendo el complejo del líder supremo Alí Jamenei y el presidente Masoud Pezeshkian, en el segundo incidente de este tipo tras los de junio pasado. Fuentes israelíes confirmaron daños importantes, aunque Irán asegura que ambos líderes están a salvo.
Irán respondió con misiles balísticos contra Israel, interceptados en su mayoría por el escudo antimisiles, causando heridas menores y humo en una base. Israel cerró el aeropuerto Ben Gurion hasta el lunes y vedó el espacio aéreo regional ante posibles nuevos ataques.
El analista Gabriel Michi destacó la limitada capacidad de respuesta de Irán pese a su amenaza nuclear, citando a Rafael Grossi de la OIEA sobre avances en su programa atómico sin bombas activas confirmadas. Donald Trump instó a los iraníes a derrocar el régimen teocrático y preparó a su país para un conflicto prolongado con posibles bajas.
Se descartó una invasión terrestre por el fanatismo local y costos altos, similar a Venezuela donde solo removieron a Maduro. Protestas universitarias en Irán muestran descontento, pero un cambio de régimen parece difícil sin lidiar con liderazgos religiosos. Rusia y China respaldan a Irán, mientras estalla guerra entre Pakistán y Afganistán con cientos de muertos.