El depredador Jeffrey Epstein escaló en Wall Street aprendiendo a explotar vacíos legales en Bear Stearns, donde impresionó a Alan Greenberg y se rodeó de poderosos, entendiendo que cruzar límites sin ser atrapado era premiado.
Epstein trabajó con clientes como Adnan Khashoggi, vinculado al escándalo Irán-Contra de Ronald Reagan y perdonado por George Bush, y se sospechó de sus lazos con inteligencia israelí (Mossad) tras hallar un pasaporte falso saudí en su mansión; junto a Stephen Hoffenberg, montó un esquema Ponzi de casi mil millones de dólares, pero solo Hoffenberg fue castigado.
En 1978 fundó Jeffrey Epstein & Company, supuestamente para millonarios, con único cliente conocido Leslie Wexner de Victoria's Secret, quien le dio poder total sobre su fortuna de 8 mil millones y propiedades como una mansión en Manhattan de 70 millones, epicentro de abusos donde reclutaba chicas vulnerables fingiendo oportunidades de modelaje.
Epstein conoció a Ghislaine Maxwell, hija del estafador Robert Maxwell, quien organizó su red de abusos desde 1991, contratando reclutadoras como Tiffany para atraer menores como Jane Doe de 13 años; amenazaban a víctimas con sus conexiones a Donald Trump, Bill Clinton y Príncipe Andrés.
La primera denuncia vino de María Farmer en 1996, quien vio cámaras ocultas en la mansión y sufrió abusos, pero la policía y FBI enterraron el caso sin explicaciones, manteniendo el silencio de la élite.