En la icónica escena final de Elsa y Fred, los protagonistas recrean el momento de La Dolce Vita de Fellini en la Fontana di Trevi de Roma. Elsa confiesa su amor a Fred comparándolo con Marcello Mastroianni, mientras un guardia los interrumpe furioso, pero ellos continúan su romántica aventura sin importarle las consecuencias.
El director Marcos Carnevale comparte anécdotas personales inspiradas en Federico Fellini, a quien admiraba desde joven, y relata cómo filmó la escena pese al duelo por la muerte de Juan Pablo II en ese momento.
Los distribuidores dudaron al principio de estrenar la película por ser de "viejitos", limitándola a 20 salas, pero resultó un bombazo: en una semana subieron a 40 y luego a 60 salas, eternizándose en el cine.
El conductor regala una claqueta personalizada a Carnevale y agradece efusivamente en nombre de toda Argentina por esta maravilla, deseándole que siga filmando así, cerrando el ciclo con gratitud mutua.
El programa despide anunciando que se encontrarán el próximo fin de semana, recordando que "Argentina es de película".