Los civiles ucranianos sufren ataques constantes con drones lanzados desde territorios controlados por Rusia, que penetran hasta sus hogares.
Los drones Shahed recorren miles de kilómetros para golpear objetivos civiles, mientras que cerca de la línea frontal los drones FPV apuntan directamente a los habitantes.
Las imágenes filmadas con cámaras corporales y por los propios civiles revelan cómo estos artefactos desplazan la guerra desde el frente hasta el corazón de la vida cotidiana ucraniana.
Estos ataques ofrecen una mirada inédita a un conflicto donde los drones se han vuelto omnipresentes y terroríficos.