Explosiones masivas iluminaron el cielo nocturno en Sanján, noroeste de Irán, este sábado por la noche, con densas columnas de humo elevándose sobre zonas residenciales e industriales tras presuntos ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel, tal como anticipó Donald Trump.
El presidente de Estados Unidos confirmó la muerte de Ali Khamenei, líder supremo iraní desde 1989, describiéndolo como "una de las personas más malvadas de la historia" y afirmando que no evadió la inteligencia estadounidense ni israelí. Trump llamó al pueblo iraní a levantarse contra el régimen, ofreciendo inmunidad a militares y policías que no luchen, mientras los bombardeos continuarán "toda la semana o mientras sea necesario" para lograr la paz.
La OIEA, dependiente de la ONU, convocó una reunión de emergencia el lunes para tratar el avance nuclear iraní, extendida por los ataques. Medios iraníes confirmaron impactos cerca del Palacio Presidencial y el complejo de Khamenei en Teherán, con siete misiles, y negaron inicialmente la muerte del líder, aunque finalmente la cuenta oficial la reconoció.
Khamenei, nacido en 1939, fue presidente de Irán entre 1981 y 1989 antes de asumir como líder supremo con control sobre ejército, justicia y poder espiritual. También se menciona al presidente Masoud Pezeshkian como posible objetivo de los bombardeos contra el régimen ayatolá.
Las imágenes muestran misiles interceptados en Tel Aviv por la Cúpula de Hierro israelí, con alertas en celulares dando un minuto y medio para resguardarse, en respuesta a ataques iraníes.