La carne de cerdo cuesta hasta un 140% menos que la vacuna, permitiendo comprar tres kilos de cerdo por el precio de uno de vaca, según relevamientos en carnicerías e hipermercados.
El solomillo de cerdo se consigue a 12.000 pesos frente a 25.000 del lomo vacuno, mientras el pechito ronda los 6.700 pesos contra 18.000 del asado. Esta brecha se amplía por la baja faena de vacunos y acuerdos comerciales, impulsando el consumo de cerdo en parrilla, horno o bifes.
En una carnicería, los precios subieron entre 10% y 15%, pero ofrecen solo 5% de aumento, atrayendo clientes para asaditos de fin de semana con cortes como faldita, vacío o asado americano más rendidor.
Clientes destacan la calidad y precios bajos: un boliviano compra osobuco para sopa de maní a bajo costo para cinco personas, y otro de Montenegro encuentra cuadrada a 15.000 pesos versus 20.000 en su barrio.