El senador Jorge Capitanich rechazó en vivo la reforma laboral que se debate en el Senado, estimando su votación entre las 22:30, y la calificó de inadmisible por precarizar el empleo, flexibilizar despidos y eliminar resguardos judiciales para trabajadores.
Capitanich denunció que la iniciativa incluye exenciones fiscales para bienes suntuarios como yates y depósitos en moneda extranjera, regalando 548 millones de dólares a los ricos mientras se quita financiamiento a provincias, municipios y sectores como el cine y periodistas.
Argumentó que no tiene lógica unir reformas tributarias con laborales, cuestionando beneficios a evasores fiscales y la falta de debate con actores del sistema, y criticó que va contra la tendencia mundial de reducir jornadas laborales.
El senador peronista ejemplificó con un empresario que bajó el ausentismo incentivando producción en lugar de flexibilizar, y alertó sobre despidos masivos, caída en recaudación y pérdida de 314.000 empleos por el ajuste económico actual.
Capitanich cuestionó a los libertarios por no responder críticas y por regular salarios mientras pretenden liberalizar el trabajo, defendiendo paritarias libres y políticas que favorezcan a trabajadores sobre ricos.