La ministra Patricia Bullrich ingresó al Senado y elogió la reforma laboral como "extraordinariamente importante", permitiendo convenios individuales en cada empresa y adaptaciones provinciales a la productividad.
Bullrich destacó límites fuertes a la cuota sindical solidaria, reduciéndola del 5-6% actual a solo 2%, exigiendo "austeridad total" a los gremios.
Desestimó judicializaciones argumentando que es ley del Congreso, mientras el panel cuestionó su ignorancia sobre inconstitucionalidades declaradas por la Corte Suprema incluso en decretos.