Tres delincuentes irrumpieron en la casa de Ángela, una abuela de 93 años, la golpearon salvajemente en la cara, la desnudaron dejándola en ropa interior y le robaron la jubilación de 750.000 pesos junto con joyas de valor afectivo.
Los ladrones rompieron una reja, ingresaron alrededor de las 1:50 de la mañana, destrozaron toda la vivienda durante media hora y la sometieron exigiendo el dinero, mientras uno la mantenía sujeta y los otros registraban todo.
El hijo de la víctima relató con indignación cómo encontraron a su madre, golpeada y semidesnuda, y denunció que los delincuentes eran jóvenes flacos y ágiles de barrios aledaños, captados por cámaras vecinales escapando de un móvil municipal.
Los conductores condenaron con furia a las "basuras humanas" y exigieron que la Justicia publique los rostros de estos "indeseables" para que paguen por el robo en poblado y en banda, el delito más grave.