Delincuentes armados irrumpieron en una concesionaria de autos y motos en González Catán, atacando brutalmente a una familia presente, incluyendo golpes y amenazas a una pareja con su beba de menos de dos años en brazos.
Las cámaras captaron la violencia: pegaron a la mujer, la dejaron en el piso, obligaron a dejar a la beba sola en un sofá y apuntaron armas hacia ella, mientras el padre Alejandro rogaba que se llevaran todo para que se fueran rápido.
Alejandro relató en vivo el horror: suturas en él y su padre, la nena ilesa pero expuesta al trauma, delincuentes ya identificados como reincidentes con antecedentes, exigiendo justicia con pruebas fílmicas.
Fue la primera vez que los asaltaban, pero los ladrones actuaron a cara descubierta; el conductor Rodolfo mostró empatía y evitó repetir imágenes angustiantes para la familia.