Un tranvía descarriló en el centro de Milán cruzando una avenida principal y terminando contra una vidriera, gracias a un semáforo en rojo que detuvo el tránsito y evitó más víctimas.
El accidente dejó dos muertos y 40 heridos, en su mayoría pasajeros, con algunos en estado grave; la cifra podría aumentar según las evaluaciones de emergencias.
Ocurrrió en plena tarde de alta concurrencia cuando muchos trabajadores volvían a casa; el tren salió de las vías, impactó un muro y cruzó la calle, captado por un auto que filmaba.
El alcalde Giuseppe Sala confirmó los detalles desde la escena, mientras autoridades italianas investigan si fue falla técnica o humana; el área permanece acordonada.
Imágenes impactantes muestran el descarrilamiento en vivo, destacando la suerte del semáforo en rojo.