El senador Juan Carlos Pagoto, con 53 años de experiencia como defensor, defendió el nuevo Régimen Penal Juvenil que baja la edad de imputabilidad a 14 años, recordando que el Ministerio de Seguridad registró 844.000 robos y hurtos subdenunciados por temor a que los menores queden libres rápido. Criticó la falta de respuesta ética del Estado hacia las víctimas, preguntando "¿y si la víctima fuera una persona?".
Pagoto atribuyó la desgregación familiar a la revolución industrial del siglo XIX, que expulsa a los menores primero de la familia y luego de la escuela, generando grupos como las maras en Centroamérica o patotas en Argentina que imponen normas por encima de la ley. Denunció la hipocresía política al mantener la ley de 1980 firmada por Jorge Rafael Videla, declarada constitucional por Zaffaroni en fallos como García Méndez.
Recordó liberaciones de presos peligrosos para actos políticos y criticó el doble discurso: se usa la legislación de la dictadura cuando conviene. Argentina es el único país de América que no adaptó su ley a la Convención de los Derechos del Niño, y el proyecto actual supera la norma de 1980 con mejores normativas.
Hizo suyos los dichos de filósofos como Ernesto Garzón Valdés sobre la igualdad de dignidades humanas y lamentó la expulsión de intelectuales argentinos como Mario Bunge. Insistió en que el Estado debe garantizar derechos, incluso a víctimas muertas por menores, superando el patronato histórico de horrores en institutos.