El Senado aprobó con enorme mayoría la baja de la edad de imputabilidad a 14 años en sesiones extraordinarias, terminando con décadas de garantismo que dañó al país y permitiendo persecución penal, arresto y limitación de libertad para menores que cometan delitos graves como robo o homicidio si comprenden la criminalidad del acto.
Una encuesta mostró un 80% de positividad reclamando cambios, y el panel enfatizó que los magistrados deben interpretar la ley priorizando a la víctima sobre el victimario, cambiando la ecuación actual donde se excusa al delincuente por su origen.
Durante la sesión, Patricia Bullrich impulsó un minuto de silencio por las víctimas de inseguridad, generando incomodidad en la vicepresidenta Victoria Villarruel y el kirchnerismo, con el senador Martín Soria calificándolo de "show" o "circo".
En entrevista, Matías Morla celebró la norma, no retroactiva, que impone responsabilidad civil a familias, medidas de rehabilitación reales y fin a la impunidad de menores usados por bandas narcotraficantes, con jueces y policías eufóricos ante el consenso.
La ley incluye asistencia legal para víctimas y sanciones efectivas, rompiendo con institutos terapéuticos de donde escapaban reincidentes, y ya impacta en la delincuencia al disuadir el uso de menores punibles.