El Senado aprobó la ley que baja la edad de imputabilidad, permitiendo encerrar a jóvenes delincuentes desde los 14 años en institutos hasta su rehabilitación. Los panelistas destacaron que resuelve la impunidad de menores que asesinan o roban sin consecuencias, cambiando la época al responsabilizarlos.
La norma prevé medidas escalonadas: para el primer delito menor, amonestaciones o vuelta a la escuela, pero para homicidios penas de hasta 15 años. El gobierno de Javier Milei garantiza financiamiento en la ley misma, enfocándose en prevenir carreras delictuales.
Los testimonios de familiares de víctimas influyeron en la votación de los 44 senadores a favor, pese a críticas opositoras. En Buenos Aires hay 700 menores en institutos, escalando a 1.200 en el país; no se usarán cárceles sino institutos especializados.
Panelistas celebraron que los mayores que usan menores y los propios delincuentes enfrentarán consecuencias penales concretas, acabando con la sensación de injusticia.