Marcos Gómez, padre de Kim, una adolescente asesinada hace un año en La Plata por dos menores que robaron el auto en el que viajaba con su madre, celebra la sanción de la ley que baja la edad de imputabilidad a 14 años.
Los responsables tenían 14 y 17 años al momento del hecho: asaltaron el vehículo, arrastraron a la nena con el cinturón de seguridad puesto hasta que cayó y murió. Gómez eligió apoyar la sesión en el Senado en lugar de hablar en el juicio que pronto sentenciará a los culpables.
Tras visitar comisarías, institutos de menores y cárceles, Gómez destaca que muchos jóvenes son rescatables con buen trabajo de reinserción, aunque otros no lo son, y lamenta que algunos chicos nazcan en prisión sin conocer el mundo exterior.