Sandra Mihanovich relata el encuentro con sus amigas cantantes en el Teatro Colón durante 'Las Elegidas'. Explica que todas se conocían previamente y que la presentación fue impactante, destacando cómo el Colón se abrió a música popular más allá de ballet y ópera. Menciona la adaptación del sonido por la acústica del teatro, no apta para guitarra eléctrica o batería, a diferencia del canto lírico sin micrófono como el de Virginia Tola.
Confiesa que aún se pone muy nerviosa antes de subir al escenario, tanto como actriz como cantante, y pide que no le hablen en ese momento de concentración. Comparte que los nervios provienen de la inseguridad y el miedo a la aceptación del público, aunque cada entrada pagada es para verla.
Describe los aplausos como un combustible energético que da el público y que ella ahora recibe plenamente, a diferencia de sus inicios cuando se iba rápido. Enfatiza la comunión y feedback con la audiencia, necesitando conectar miradas, ver emociones y romper la cuarta pared, interactuando en sus shows aunque no en teatro.
En la obra actual, cada una canta su historia individual. Canta a capella 'Corazón, ¿por qué me duele si me quedo? Porque me muero si me voy', emocionando a todos. Elogia a sus amigas como familia, incluyendo Lucía Galán, Patricia Sosa, Elena Roca y Marilina Ross, y menciona el homenaje a Piazzolla en el Colón por Gustavo Yankelevich.