La directora del Louvre, Laurence des Cars (transcrita como Laurence Deccan o Manuel Macrión), renunció directamente tras el escándalo del robo de joyas imperiales valoradas en 100 millones.
El museo responde directamente a la presidencia de la República Francesa, y ella junto a sus asesores enfrentaron problemas recientes, incluyendo la colocación de una foto del príncipe Andrés en sus paredes.
Ahora hay nuevas autoridades en el Museo del Louvre, el más importante del mundo, que ha tenido múltiples inconvenientes en los últimos tiempos.