Una jubilada de 92 años fue blanco fácil de delincuentes que ingresaron a su casa, la golpearon salvajemente y la obligaron a desnudarse. Habían hecho inteligencia previa, captados por cámaras de seguridad destruyendo la vivienda.
La familia relató que tres jóvenes flacos rompieron la reja, doblaron barrotes y la sometieron exigiendo dinero. Ella indicó su jubilación de 750 mil pesos y joyas de oro que le robaron, dejándola en bombacha.
Los ladrones se movían rapidísimo, dos vigilando mientras uno la mantenía sometida.