La policía detuvo en Lavalle y Callao a un argentino de 39 años domiciliado en Vicente López, identificado por cámaras como el responsable de arrojar bombas Molotov durante la protesta del 11 de febrero frente al Congreso contra la reforma laboral.
El hombre regresó hoy a la nueva marcha equipado con casco, antiparras, máscara, alcohol etílico, escudo peronista, pañuelo palestino y otros elementos en su mochila. Junto a otros cuatro detenidos portaban piedras, pirotecnia, tijeras para pinchar motos policiales, manoplas de metal, gomeras con acero esférico y más objetos para agredir. Panelistas destacaron que zafó antes por impunidad y ahora es reincidente, exigiendo justicia sin "puerta giratoria".
Johnny Acana explicó que estos delincuentes vuelven al lugar porque se sienten impunes tras evadir captura previa. Mostraron imágenes confirmatorias del casco usado en ataques pasados y objetos secuestrados, incluyendo adaptadores y discos rígidos. Critican que no analicen celulares para rastrear financistas.
En los mismos incidentes, violentos prendieron fuego a vallas frente al Congreso a las 14:30, arrojaron agua a la periodista Paula Bernini y a la cámara de TN, y un manifestante fingió agresión policial como actor de cuarta. Otro se burló de policías por no apagar el fuego, que terminaron extinguiendo los propios manifestantes.
Aparición de Sergio Rodríguez, ex peluquero de Cristina Fernández de Kirchner, criticando a sindicatos y CGT por abandonar la plaza a jubilados y periodistas. Panel mostró antisemitismo disfrazado de antisionismo, quema de bandera argentina y negación de pertenencia a movimientos sociales, llamándolos "cabones" y "cobardes".