La Policía de la Ciudad desplegó un importante operativo con una veintena de motopatrulleros, camiones celulares, patrulleros y camionetas para custodiar a Aguirre Oscar Rubén, de 39 años y oriundo de Vicente López, y otro individuo detenidos cerca del Congreso en Lavalle y Callao con un bidón de combustible para fabricar bombas molotov, un fierro, cascos, máscaras de fumigación, pañuelos, gorras, antiparras, papeles escritos, desodorante, botella de alcohol o agua, gotas oftalmológicas, buzos, camperas y una bandera justicialista.
Los detenidos portaban los mismos atuendos y accesorios usados en los disturbios del 11 de febrero, donde Aguirre arrojó molotovs contra la policía, coincidiendo con imágenes viralizadas en televisión y redes sociales, incluyendo tatuajes y casco negro.
Panelistas cuestionaron la torpeza de los vándalos al repetir el mismo equipo, planteando dudas sobre si son infiltrados o carecen de noción de la gravedad, mientras los mismos se reían frente a las cámaras haciéndose los pícaros. El traslado al Congreso se realizó para mayor custodia, y se espera consulta judicial por figuras delictivas como atentado a la seguridad pública con penas de hasta 10 años, agravadas si apuntaban a policías.
Periodistas en vivo destacaron el desmedro del operativo para solo dos personas, pero advirtieron que la policía sabe más de lo visible, confirmando que no son militantes comunes de organizaciones como ATE o del FIT sino violentos habituales.