El senador Mariano Recalde critica la reforma laboral en el Senado por tener jerarquía supralegal que viola la Constitución y pone en jaque la seguridad jurídica, generando litigiosidad y dudas en inversores.
Denuncia que la ley excluye cada vez más actividades y trabajadores de la Ley de Contrato de Trabajo, como contrataciones de obra, servicio, agencia y transporte, usadas para fraudes laborales.
Recalde advierte que cualquier firma de papel no eximirá de derechos constitucionales, se judicializará todo y los tribunales respetarán la protección al trabajo establecida en la Carta Magna.
Históricamente solo empleo público, casas particulares y agrarios quedaban fuera; ahora prolifera la precarización generalizada.