El senador Mariano Recalde criticó duramente la reforma laboral aprobada en el Senado con 219 artículos, que pasa a Diputados con 218, afirmando que empeora la vida de los trabajadores al reducir vacaciones, salarios y extender jornadas laborales sin ningún beneficio para ellos.
Denunció que elimina derechos en el estatuto del periodista y excluye actividades enteras de la ley de contratos de trabajo, calificándola como un "plan de despidos" que facilita y subsidia los despidos con fondos jubilatorios mediante el FAL, comparándolo con las AFJP y una estatización de deuda privada que pagan todos los argentinos.
Advirtió que viola la Constitución, el principio de progresividad laboral y el acuerdo UE-Mercosur que prohíbe debilitar protecciones laborales, lo que la hace judicializable y genera inseguridad jurídica. Acusó irregularidades en el trámite ómnibus y predijo creciente rechazo popular al conocerse detalles como la reforma tributaria escondida que elimina impuestos a bienes de lujo para grandes empresarios.
Rechazó la ley penal juvenil como insuficiente para la inseguridad, mientras se desfinancian clubes, centros culturales y educación, y confirmó coincidencia con Cristina Kirchner en la posición opositora.