La policía despliega refuerzos en el Obelisco, donde inicialmente 2.000 agentes fueron superados por miles de manifestantes contra la reforma laboral, liberando calles como Carlos Pellegrini, Cerrito, Corrientes a la altura de Callao y descomprimiendo la 9 de Julio con desvíos en Córdoba e Independencia.
Los manifestantes, concentrados desde las 7:30, avanzan ahora hacia el Congreso por Rivadavia y Lima, custodiados por efectivos de Policía de la Ciudad y Gendarmería que los apuran con corridas para evitar retornos a la 9 de Julio, mientras aceleran el vallado en el Parlamento ante la sesión del Senado sobre la ley.
Tránsito comienza a circular a cuentagotas en Corrientes y colectoras, aunque quedan vehículos varados; policía monta cordones en Bartolomé Mitre y Avenida de Mayo para dirigir la marcha, separando grupos y evitando incidentes mayores inicialmente.
Detonaciones de balas de goma se escuchan cerca de Rivadavia cuando un grupo de 40 o 50 manifestantes se separa del grueso y queda rodeado por policías, reagrupándose tras el hecho sin mayores detalles sobre el motivo.