La Policía de la Ciudad detuvo a Oscar Rubén Aguirre, uno de los identificados en la barricada del 11 de febrero donde armaba bombas molotov, tras protagonizar nuevos disturbios hoy en el Obelisco y cerca del Congreso contra efectivos policiales.
Aguirre fue reconocido por sus tatuajes visibles en imágenes de ambos incidentes, investigados conjuntamente por el Ministerio de Seguridad de la Nación y la Policía de la Ciudad desde febrero.
Lo siguieron desde el CMU y lo apresaron en Lavalle y Callao, quedando a disposición del juez. Los conductores lo llamaron "uno de los loquitos de la barricada".