La Policía de la Ciudad desplegó un cordón de infantería para contener a unos 200 manifestantes de izquierda que cortaban el tránsito en la avenida 9 de Julio a la altura del Obelisco, en rechazo a la reforma laboral que se debate en el Senado. Los efectivos aplicaron el protocolo antipiquete anunciado por la ministra Alejandra Monteoliva, arrojando previamente gas pimienta y empujando a los grupos para despejar Corrientes.
Los manifestantes, identificados con centros de estudiantes, PTS, ANCLA (Agrupación Nacional Clasista Antiburocrática) y otras autoconvocatorias, intentaron desbordar el operativo policial mediante una "coreografía" de movimientos, pero la policía los acorraló cerca de Diagonal y evitó que bajaran de la Plaza de la República. Reporteros en el lugar destacaron que el grupo es reducido, pero esperan refuerzos policiales como el GAM para dispersarlos definitivamente.
Este es el primer foco de protesta desde las 7:30, con planes de convergencia de otros grupos como ATE en Hipólito Yrigoyen, CTA en Salta y Belgrano, Polo Obrero en Rivadavia, y jubilados en Callao, todos dirigiéndose al Congreso para las 10 o 11 horas. La policía busca ganar tiempo hasta superioridad numérica, manteniendo el corte de tránsito pese al esfuerzo.
La situación permanece tensa, con posibilidad de desmadre si llegan más manifestantes, mientras la fuerza prioriza la libre circulación bajo tolerancia cero judicial.