Los panelistas analizan el comportamiento de los recién entrados al reality, que ya están acelerados y a punto de explotar por el ritmo intenso del juego.
Hablan del "paseo de carne con zapallo" mencionado ayer, discusiones sobre comidas como arroz blanco, y advertencias sobre no tocar la cama ajena con amenazas como "al que toque mi cama, que saquen huevos".
Cuestionan si los participantes muestran caretas o su verdadera personalidad, coincidiendo en que tardan tres días en bajarlas, y predicen eliminaciones para el lunes.
Lucero opina sobre quién podría irse, mientras Manuel defiende su autenticidad diciendo "yo soy Manuel, no soy el ex de nadie".
El debate es picante, con cruces sobre verdades contadas y fases personales, manteniendo un tono tenso y especulativo.