Los panelistas defienden la reforma laboral como equilibrio al abuso de la doble indemnización, que desincentiva contratar en blanco porque un empleado puede renunciar tras un mes y demandar fortunas, obligando a cerrar pymes.
Argumentan que la reforma incentivará cuidar el empleo, bajar impuestos y formalizar el trabajo, recordando que Argentina creció hace 15 años con alta informalidad.
Critican políticas que degradaron la educación y el empleo para generar voto cautivo, promoviendo una cultura liberal y fluida.