Los trabajadores de la fábrica FATE mantienen una permanencia en los techos desde el primer día del conflicto porque la empresa no acata la conciliación obligatoria y amenaza con dejar en la calle a 950 familias directas más cientos indirectas de personal de limpieza, comedor y transporte.
Denuncian que el gobierno de Milei destruye la industria argentina con 300.000 nuevos desocupados, promoviendo indemnizaciones para "racionalizar" gastos y buscar trabajos precarios como Uber, mientras ellos ganan 6.800 pesos la hora y rechazan ser "esclavos". La empresa de Madanes Quintanilla, con fortuna de 1.500 millones de dólares según Forbes, tuvo ganancias de 190 millones de dólares en balances positivos y rechazó un preventivo de crisis.
Critican al economista De Pablo por sugerir dosificar gastos y buscar laburo en un contexto sin empleo, generando indignación. La masa salarial es solo el 3% de la facturación, pagando un mes de sueldos en 24 horas de producción, y destacan casos vulnerables como 50 compañeros con hijos discapacitados que perderían obra social.
Reciben solidaridad vecinal masiva en San Fernando y piden a la CGT un plan de lucha contra la reforma laboral; Jorge Sola se comprometió a visitar la fábrica mañana y acompañar conflictos sectoriales.
Sostendrán la resistencia hasta recuperar puestos, rechazando el "industricidio" del plan de Milei.