Pakistán se declaró en guerra abierta contra Afganistán tras enfrentamientos fronterizos, bombardeando 22 lugares y matando a 274 militantes talibanes, según Islamabad.
El gobierno talibán afgano busca diálogo para resolver el conflicto, mientras naciones piden contención. Ataques afectaron campamentos de repatriados, hiriendo civiles que cuestionan los bombardeos.
Históricamente, Pakistán apoyó a los talibanes desde los 90 por profundidad estratégica, pero ahora hay ruptura.
Imágenes muestran ataques aéreos en Kabul y hospital en Nangarhar atiende heridos.