Pakistán declaró guerra abierta a Afganistán tras enfrentamientos fronterizos, bombardeando 22 lugares en territorio afgano y matando a 274 militantes talibanes, según Islamabad. El gobierno talibán busca diálogo para resolver el conflicto, mientras naciones piden contención.
Ataques afectaron campamentos de repatriados, hiriendo civiles que cuestionan los bombardeos. Videos afganos de combates no verificados muestran capturas de posiciones. La situación empeoró desde octubre con enfrentamientos, ataques aéreos y atentados suicidas, como el de Islamabad en febrero.
Pakistán acusa a talibanes de no actuar contra grupos militantes; Kabul lo niega. Históricamente, Islamabad apoyó a talibanes desde los 90 por estrategia contra India, pero ahora, con armas nucleares, se convirtió en enemigo. Ambos ejércitos reportan decenas de bajas.
Intensos ataques pakistaníes en Nangarhar, Paktia y Kunar esta semana. Residentes piden oraciones ante escalada.