La predicadora inicia un nuevo tema titulado la llenura del Espíritu Santo y explica cómo ser llenos según el apóstol Pablo.
Pablo escribe a los efesios que no se emborrachen con vino, sino que se llenen del Espíritu Santo, presentándolo como un mandamiento y exhortación para toda la Iglesia.
Enfatiza que ser guiado y gobernado completamente por el Espíritu Santo es responsabilidad de los creyentes, no de Dios.