Viktor Orban, primer ministro de Hungría, y Robert Fico de Eslovaquia forman un comité conjunto para inspeccionar el gasoducto Druzhba en medio del conflicto Rusia-Ucrania.
Ambos líderes nacionalistas, pese a diferencias ideológicas, priorizan intereses energéticos contra posturas de Ursula von der Leyen. Orban exige en Facebook a Volodymyr Zelensky acceso inmediato para inspectores húngaros y eslovacos al lugar del daño, alegando que los ucranianos dan largas y que la reparación no debería demorar si fue por dron ruso.
Orban denuncia un bloqueo petrolero que ataca la economía húngara, ya que sin petróleo del comercio amistoso se desatará el caos. Desplegó soldados, policía y fuerzas de orden para proteger instalaciones energéticas críticas.
Los húngaros y eslovacos insisten en revisar el oleoducto para solucionar el problema, enfatizando que sin energía barata un país no funciona ni genera ganancias.