La Policía de la Ciudad logró contener y dispersar a unos 200 manifestantes de izquierda que cortaban la Avenida 9 de Julio a la altura del Obelisco, en el cruce con Corrientes, tras un operativo con postas de goma, gas pimienta y un camión hidrante. Los manifestantes, provenientes de partidos y organizaciones de izquierda, protestaban contra la reforma laboral y el cierre de FATE, desplazándose varias cuadras en un juego de corridas y gambetas que desbordó temporalmente a los efectivos.
La situación se estabilizó en Cerrito y Mitre, donde la policía acorraló a los grupos restantes en un corralito sobre la vereda. Se reportaron heridos, incluido el primer traslado de un policía de 33 años con politraumatismos y traumatismo de rodilla al Hospital Ramos Mejía por el SAME. Otros efectivos también resultaron lesionados en la fricción.
Referentes como Nicolás del Caño, Patricio del Corro y Lucas Bonfante fueron vistos coordinando con la policía la dispersión pacífica del grupo, dialogando en buen tono para permitirles retirarse por la vereda hacia Constitución o el Congreso. Los manifestantes, algunos con capuchas y antiparras, se movilizaron por Avenida de Mayo, donde se sumaron a otros grupos como el sindicato químico y público, manteniéndose en las veredas para evitar más cortes.
La Avenida 9 de Julio y el Metrobús ya están operativos, aunque persisten demoras en el centro porteño por los cortes residuales. La policía reorganiza el operativo cerca del Congreso para prevenir nuevos bloqueos, mientras los manifestantes avanzan en dirección al Parlamento sin generar fricción mayor.