La tercera ronda de negociaciones en Ginebra entre Irán y Estados Unidos, con Omán como mediador, no avanzó y mantiene tensiones altas, con vecinos de Irán en el Golfo y Israel considerando más probable un conflicto que un acuerdo.
Países del Golfo se preparan para una posible confrontación militar que podría desestabilizar Medio Oriente, mientras Israel hace preparativos para una acción conjunta con Estados Unidos, similar a los ataques de julio pasado contra instalaciones militares y nucleares iraníes para frenar su capacidad atómica.
Fuentes israelíes afirman que las brechas entre Washington y Teherán son insalvables, con los mayores despliegues militares en la región desde la invasión de Irak en 2003, y escalada latente en el corto plazo pese a las intermediaciones.
Donald Trump se refirió recientemente a la capacidad de misiles balísticos de largo alcance de Irán, que podrían atacar territorio estadounidense, bases en otras partes del mundo y Europa, en medio de este punto muerto.