Nahuel Gallo, detenido en Venezuela desde el 8 de diciembre de 2024, habló por primera vez con su familia después de 445 días aislado e incomunicado.
María Alexandra Gómez, su esposa, recibió la llamada en vivo durante una entrevista en Radio del Plata, gritando emocionada "Ay, amor... Gordo, gordo... No puedo creer lo que está pasando".
Gallo levantó la huelga de hambre como condición para la comunicación y se mostró muy esperanzado e ilusionado, queriendo hablar con su nieto al que llamó "el gordo". María Alexandra contó que todos están luchando por su liberación.
La familia exige ahora la libertad inmediata de Gallo ante el vacío diplomático argentino en Venezuela y pide apresurar los trámites para su regreso a casa.