La senadora María Belén Montedeoca defendió en el Senado el nuevo régimen penal juvenil como respuesta urgente a un proceso social de larga data que genera muerte y ausencia de justicia para víctimas, en medio de una problemática que duele a la sociedad argentina.
Criticó duramente el régimen de minoridad vigente desde 1980, obsoleto y fallido, que envió un mensaje perverso a los adolescentes de que sus actos no tienen consecuencias, y exigió reglas claras para que sepan que sí importan y deben cumplir normas sociales.
Denunció el dolor por la narcocriminalidad, donde adolescentes son mano de obra barata para delitos, y relató el testimonio de una madre en comisión que perdió a su hijo por menores inimputables y solo recibió una copa de agua para secarse las lágrimas.
Rechazó asociar delincuencia juvenil con pobreza como un prejuicio clasista y estigmatizante que condena doblemente a los jóvenes y genera desesperanza en víctimas y sociedad, y elogió al gobierno nacional por combatir pobreza y delincuencia con presupuesto asignado en el artículo 51 del proyecto.
Invocó el sufrimiento de familias de víctimas como Lara, Jeremías, Joaquín, Alan, Autaro, Isaías y Uma, pidiendo justicia, antes de que la senadora Gabriela Valenzuela tomara la palabra para apoyar la media sanción como reforma democrática que moderniza el sistema, distingue protección de sanción penal y garantiza derechos con responsabilidad.