Marisa Abreu se conectó en vivo a El diario de Mariana para responder al cruce con Laura Ufital en LAM, donde se filtró un audio en el que Marisa la insultó por lo bajo llamándola "hija de puta" y "gorda" durante una discusión sobre violencia de género y su salida de Gran Hermano.
Laura había aclarado previamente su uso de la palabra "regentear" refiriéndose a la hija de Marisa, Paloma, en contexto de representación laboral para participantes de Gran Hermano, no prostitución, y pidió disculpas. El panel mostró audios y opiniones de Santiago del Moro, Ángel de Brito y Fefe, destacando la tensión acumulada entre ambas, con Marisa defendiendo a su hija como amiga de los chicos del reality y crítica de la obra La Brecha.
Marisa relató un acoso constante de Laura desde su regreso a Gran Hermano en Telefe con Santiago del Moro, acusándola de ser "mala, hiriente y violenta" con colegas, mencionando cruces por Romina Ury y otros. Afirmó que Laura genera conflictos con todos, incluyendo Las Angelitas y Denise Dumas, a quien supuestamente evitó sentarse al lado en una escena.
Marisa confirmó que evaluó demandar a Laura en tres ocasiones previas por calumnias, pero prioriza la paz; ahora, tras el incidente, habla con su abogada para posibles acciones legales. Se sintió "liberada" al desahogarse, negando mala onda con Las Angelitas y atribuyendo el conflicto a la personalidad agresiva de Laura.
El debate incluyó reflexiones sobre insultos body-shaming y la dinámica show-business, con Ángel de Brito viendo el cruce como positivo para el rating, mientras Marisa insiste en que no busca pleitos pero se hartó ayer.