La multitud sigue concentrándose en las inmediaciones del Congreso Nacional en una marcha masiva contra la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, a la que los manifestantes califican de esclavista, regresiva y entreguista, con llegadas constantes de docentes, jubilados, trabajadores desocupados, organizaciones sociales y de izquierda por avenidas Rivadavia e Hipólito Yrigoyen.
En entrevistas en vivo, jubilados denuncian que la reforma saquea la ANSES para que los patrones eviten pagar indemnizaciones, mientras gastan fortunas en medicamentos sin aumentos dignos; trabajadores critican despidos masivos en empresas como FATE y Spires, y la ley de glaciares como entrega de recursos.
Sectores como ATE y agrupaciones estudiantiles se suman con banderas y carteles, exigiendo echar al "gobierno represor, totalitario y vendepatria"; todos coinciden en que precarizará más al pueblo, generará hambre, miseria y desocupación, sin tiempo para familias.
La movilización transcurre con tranquilidad, sin incidentes a 200 metros del Congreso, mientras columnas avanzan pacíficamente; el enviado especial anticipa que el tema continuará, con protestas en todo el país ante la inminente aprobación en el Senado.