La policía federal reubicó el camión hidrante frente al vallado del Congreso tras una bengala arrojada por un manifestante de ATE, retirando infantería y desplegando motorizados. Se repitieron incidentes con más bengalas verdes y blancas, además de botellas de plástico dentro del perímetro.
Un periodista entrevistó a un manifestante que protestaba contra la reforma laboral, alegando que obliga a trabajar 14 horas sin extras ni indemnización, acusando al gobierno de vender la tierra a Estados Unidos e Israel. El intercambio fue tenso, con el manifestante cuestionando la presencia del canal por su supuesta línea política.
Columnas de UTEP, Movimiento Evita, Patria Grande y Campo (kirchnerismo) avanzaron por Irigoyen hacia la plaza, uniéndose a izquierda tradicional por Rivadavia. La marcha transcurre con orden pese a incidentes aislados, mientras el oficialismo confía en sancionar la ley cerca de las 5 de la tarde.
Reforzaron presencia policial con Policía Federal, Prefectura y Gendarmería. El vallado impide cruces, y cualquier intento de forzarlo generará reacción para garantizar la sesión del Congreso en curso.