Los manifestantes realizaron un corte total en Avenida 9 de Julio entre Diagonal Norte y Corrientes en dirección a Retiro, bloqueando también Avenida Corrientes y el ingreso a Diagonal Norte, generando un caos absoluto en el centro porteño con colectivos cruzados y semáforos ignorados.
La Policía de la Ciudad desplegó infantería con escudos en la cabecera norte de Plaza de la República, lista para desalojar la zona, ya que los cortes son completamente innecesarios tras una manifestación inicial prolija en la vereda que derivó en toma de tránsito.
El Metrobús de 9 de Julio permanecía habilitado por el momento pero sin garantías, mientras el tránsito colapsaba y vehículos quedaban atrapados; los reporteros criticaron la actitud errática de los grupos que deambulan sin rumbo fijo hacia el Congreso contra la reforma laboral.
En paralelo, la Panamericana Ramal Tigre mantenía dos carriles habilitados con situación expectante, y en el Congreso se armaba vallado en cabeceras como Rivadavia-Entre Ríos y Avenida de Mayo-Lima, ante posibles concentraciones.
Los conductores enfrentan desvíos improvisados y un desastre vial en hora pico, con llamados urgentes a liberar las calles mediante el protocolo antipiquetes.