La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, explicó que la percepción de inflación se basa en experiencias personales de gasto, especialmente en alimentos de compra frecuente.
Los consumidores otorgan gran peso a estos productos, generando una sensación pública por encima de datos oficiales, pese al descenso de precios desde 2022.
Ante la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Europeo, alertó que el alza sostenida de precios alimentarios desde mediados de 2022 impacta decisiones económicas y confianza institucional.