El gobernador bonaerense Axel Kicillof realizó el cierre del verano en el Hotel Provincial de Mar del Plata con una reunión del sector turístico que incluyó a ministros, intendentes y empresarios de hotelería, gastronomía, entretenimiento y comercio.
Kicillof destacó encuentros previos en Chascomús, Partido de la Costa y Lobos, donde abrió micrófonos a empresarios críticos de su ideología, y recomendó al Gobierno nacional hacer lo mismo en vez de eventos en el exterior.
Los empresarios reportaron una crisis grave: muchos consideran esta su última temporada por malos resultados y perspectivas, con 22.000 empresas muertas y 300.000 despidos formales desde la llegada de Milei, un despido cada 4 minutos.
Se mencionaron problemas en FATE, Whirlpool, cerámicos, construcción y metalurgia; Kicillof denunció un plan de exterminio del sistema productivo y turismo nacional.