Los jubilados argentinos cobran haberes de 441.000 pesos mensuales cuando la canasta básica supera los 1.500.000 pesos, apenas un tercio de lo necesario, según explicó la abogada previsional Florencia Marcarian en el programa.
La experta detalló dificultades para acceder a remedios vía PAMI, que ahora cubre solo cuatro o cinco con trámites complicados que requieren ayuda familiar, y criticó la precariedad de muchos ancianos solos sin casa propia ni apoyo de hijos.
Carmen Barbieri lamentó que los gobiernos no tengan corazón y que los jubilados no puedan comprar ni remedios básicos, mientras panelistas alertan sobre reformas previsionales impulsadas por el CPEC: fin de pensiones vitalicias por viudez limitadas al 10% de la edad de enviudez, proporcionalidad en doble beneficio y posible elevación de edad jubilatoria a 70 u 75 años pese a expectativa de vida de 74.
Marcarian mencionó revisión de regímenes especiales, cajas provinciales y eliminación de 30 años de aportes mínimos, en medio de críticas por falta de fondos donde van las contribuciones aportadas.
Se comparó con edades jubilatorias en Latinoamérica como México en 68 años, reconociendo diferencias por salud y esfuerzo físico en trabajos.