La Guardia de Infantería de la Policía de la Ciudad lanzó gas lacrimógeno para avanzar contra los piqueteros que cortaban la Avenida 9 de Julio a la altura del Obelisco, generando corridas y un caos vial total en Corrientes, Pellegrini y Diagonal Norte.
Los manifestantes se desbordaron repetidamente hacia la calle pese a los esfuerzos policiales, volviendo al corte inicial frente al McDonald's después de ser corridos hacia la vereda o la Plaza de la República; Fabián Rubino reportó en vivo cómo la policía intentaba despejar carriles pero la multitud rebalsaba el control con solo unos 50 agentes frente a cientos de personas.
Reporteros destacaron la amplitud del lugar, la tardanza del operativo y la falta de efectivos, calificándolo de "burla" ya que los piqueteros daban vueltas y regresaban al centro; un manifestante defendió la protesta por las familias afectadas y los obreros de FATE, afirmando que resistirán por el hambre de los niños.
Luis Zamora, histórico militante de izquierda presente en la manifestación con un ataché y camisa, fue reconocido en la escena como un político que nunca vivió de la política y sigue en la lucha callejera desde los 90.