El panel de A la Barbarossa sigue debatiendo la placa negativa de Janina Sili en Gran Hermano junto a Brian, Emanuel, Lucero y Sol, donde ella explota de furia acusando que la quieren eliminar desde el inicio por su intensidad y rivalidad con Andrea del Boca en la cocina, destacando el jamón y caretas de protagonismo.
Andrea del Boca impone orden en la casa con autoridad y temple superior a Romina Uria, limpiando la cocina a toda hora, exigiendo higiene personal como jabones individuales y no tirar comida, aunque rechaza el título de 'dueña de la cocina'. El panel elogia su piel espléndida en chancletas y quionjotas, comparándola con la vida real, y defiende sus límites pese a críticas por ser exigente.
Santino y Ornella, hijos de Janina, conectan en vivo para apoyarla: Santino asegura que no se irá de la placa, atribuye el conflicto con Andrea a límites por el jamón sin drama personal, y destaca que ambas son mujeres grandes sin necesidad de pelear. Ornella describe etapas de Janina en la casa, desde energía alta a bajón por placa y ahora en recuperación.
Los hijos revelan que Janina entró a Gran Hermano para relacionarse con jóvenes y divertirse, apoyándola incondicionalmente pese a menos presencia diaria; dudan de la autenticidad de Andrea como fanática del juego y actriz, percibiendo pica clara entre ambas 'columnas' rivales, similar a Petrona y Sandra, lo que salvará a Janina en la votación por la guerra interna.
El panel cuestiona si Janina está más criticona ahora, mientras los hijos niegan amoríos pasados en común con Andrea más allá de rumores como Silvestre, y Santino justifica poner límites en la casa sin ser servicio militar.